
Boni
Ortiz
Durante la primera
quincena de mayo, se celebró en Oviedo el III Certamen de
Cabaret organizado por el colectivo cultural Lata de Zinc y
la asociación de bares Nosepara a la que pertenecen
Clandestino, Flamin, La Caja Negra, El Olivar y Kin Coffe&Lounge.
Ocho espectáculos de pequeño formato vistos durante los dos
fines de semana y que forman parte de ese movimiento
cultural urbano que va desarrollándose en bares ovetenses y
en los que jóvenes parroquianos de diversa procedencia, se
encuentran y conjugan poniendo en pie iniciativas de cultura
crítica, participada y divertida.
Tras una sesión inaugural
con La Gata Loca —ganadora en las dos ediciones
anteriores y fuera de concurso— en la que ofreció a todos
los presentes una singular lección sobre el método
Stanislavski y su aplicación a la vida cotidiana, comenzó el
certamen propiamente dicho con Tito Lolo y su Sueño
extraordinario. Lolo nos contó a la manera de la
“Comedy” y la fuerza de un titán, con todo lujo de detalles
y banda sonora incorporada, un divertidísimo y disparatado
sueño, producido —tal vez— por las birras de la noche
anterior y la saludable contaminación de los “buenos humos”
de su compañero de piso vegetariano y rastafari.
Siguieron Burbujas y
Seres Despreciables, con un Tango estoico. La tentación
es la mesura en la que sobresalieron, además de la idea
y el abundante trabajo colectivo, la partitura musical
interpretada por un grupo amplio (dos guitarras, bajo, media
batería, teclados sintéticos, pequeñas percusiones) que de
manera ininterrumpida dio soporte a un espectáculo en las
claves del cabaret con “Maître de Cérémonie”, travestismo,
deseos desmedidos, pasiones arrebatadas, relaciones
borrascosas, amores tórridos y destructivos. Antes habíamos
visto a Tamagochi Asturcelta, en El hombre que mató a
David Bisbal: la increíble historia de un cantautor
imposible y arrimado al “poder”, que le puso música desde a
la película Raza —aquella de Franco—, hasta las reformas de
ZP, pasando por el Vota Pueblo, Vota.
Los bilbaínos de Mecánica
Divina nos trajeron desde su tierra Cabaret después de
Auschwitz, una perturbadora “vídeo-creación”; sin duda
el asunto de mayor calidad pero a la vez, de mayor
incumplimiento de las bases del Certamen, en las que se
exige —entre otras cosas—: “emplear creativamente al menos
dos de los siguientes objetos: espejo, silla, recipiente con
agua, paraguas, zapatos, sombrero, caja y bombilla”.
Pablo X, Suárez @ Friends
ofrecieron un recital de poemas musicados con electrónico
“chunda-chunda” de los bares de copas en la cresta del fin
de semana, bajo el significativo título de Technopoética.
Un recital de poemas que circularon por la senda del
“realismo sucio” y en los que hubo de todo; algunos muy
buenos como “El negro de la plaza del Paraguas”.
Otra oferta genuinamente
cabaretera fue la ofrecida por La Mustadiella con su
Kabar est. Aquí los componentes del colectivo escénico
gijonés, también contaron con un “Maître de Cérémonie”
travestido, bailes “Fama” elaborados y atrevidos, además
de un combo sencillo pero eficaz compuesto por un acordeón,
guitarra, bajo, pequeñas percusiones y flauta. Sobresaliente
el número cantado y coreografiado de la joven del espejo,
libre de las cadenas de la depilación, sabedora de que
“donde hay pelo hay alegría”. Los universitarios de Teatro x
Teatro, con sus Trapos sucios aportaron la parte más
teatral y también, la más amateur en el mejor sentido de
“amadores” del teatro.
Y por último Carlos
Comendador de la Compañía Pandemonium nos ofreció
Esaetpaerts, un espectáculo unipersonal con un previo
desternillante, en el que un ayudante gordo y cojo (¿dónde
mete la pata este tío?) va montando los objetos para la
posterior función de su jefe que es en realidad, un
striptease invertido, muy participado y celebrado por el
numeroso público.
Finalizó este tercer
encuentro con una fiesta en La Caja Negra amenizada por Djs
de Lata de Zinc, iniciada justo después de la gala de
entrega de premios celebrada en el Teatro Filarmónica de
Oviedo en la que tocó el trío Groovie Doobie Groove. Los
premios y menciones que se entregaron fueron los siguientes:
-
Premio del Jurado: Carlos Comendador de la Cía.
Pandemonium, por Esaetpaerts.
-
Premio del Público: Tito Lolo, por Un sueño
extraordinario.
-
Menciones especiales del Jurado: La Mustadiella por
Kabar est y Tamagochi Asturcelta, por El hombre
que mató a David Bisbal.
Fin de un certamen que se
abre paso en el panorama teatral asturiano y que ya puso en
circulación las bases de su cuarta convocatoria del 2010.