triple
garganta
Javier
Maqua
KRK
ediciones
Colección
A escena
Enero
2009, 88 páginas
Chechu García
En una residencia de
ancianos, El Gran Ortega, un ventrílocuo retirado, tiene que
volver a actuar, sacará a su muñeca Greta del baúl y
ensayará un viejo número que le hizo famoso en Hollywood.
Al hilo de las miserias
de El Gran Ortega se desarrolla Triple garganta de
Javier Maqua, un estudio sobre el miedo, pues es el miedo el
verdadero eje de la obra, el miedo del artista, miedo a la
competencia, al ridículo, el miedo a la muerte, a la soledad
del asilo, el miedo a una vejez donde “la carne se magra y
crecen pelos indeseables, púas, crines, cerdas cadavéricas,
en la nariz, en las orejas”.
Triple garganta
se abre con un largo monólogo que pronto evoluciona en una
cadencia de diálogos cortos, dinámicos, donde el autor da
muestra de un fabuloso ritmo dramático. El enfrentamiento
dialéctico con su creación, con su obra, la muñeca Greta,
nos ofrece un monólogo a dos bandas que alcanza momentos de
ternura y crueldad realmente brillantes.
Maqua conoce los secretos
del buen teatro, nos envuelve con un motor dramático muy
bien engrasado, donde emplea las dosis justas de ingenio
para conformar una pieza redonda.
El ventrílocuo se apaga
inexorablemente en el asilo, la enfermera que entra y sale
de escena es su único contacto con la realidad, una realidad
que se deforma ante el miedo al fracaso, que devora, que ha
devorado ya, al protagonista.
La presencia de un
narrador, que actúa de voz omnisciente, levita por la obra
como un personaje aparentemente innecesario, su única misión
es aportar datos y hacer guiños al público, aunque toda la
urdimbre dramática encaja para hacerlo imprescindible en un
sorprendente final, que quizás, resulte lo menos atractivo
de la obra.
Triple garganta
constituye un delicioso homenaje al teatro convencional y a
la magia del mundo de la escena. Con este nuevo título, la
colección A escena de la editorial KRK va marcando
unos niveles de calidad nada desdeñables y un catálogo que
comienza a ser muy interesante.
el
santu
Pablo
Rodríguez Medina
Academia
de la Llingua Asturiana
Coleición
Mázcara n.º 13
Uviéu,
2009, 86 páxines
Premiu al
meyor testu teatral Academia de la Llingua 2007
Ch. G.
A un pueblu asturianu
lleguen los restos d’un santu, alrodiu de les piadoses
reliquies van dir texéndose los suaños y pruyimientos de
tolos personaxes. Con esti entamu constrúi Pablo Rodríguez
Medina una comedia al más puru estilu costumista, una obra
enllena d’enguedeyos y chisgos al teatru popular asturianu.
En El santu
atopamos un cambiu de tonu ya intenciones al respective de
la obra anterior del autor, sobremanera de la so
emponderable triloxía, Orbaya (Coleición mázcara n.º
8, ALLA, 2002), Martema, historia d’una guerra... (Coleición
Texu n.º 32, KRK ediciones, 2004) y Cantu de gaviotes
(Coleición mázcara n.º 11, ALLA, 2006), onde Medina xugaba a
mecer el teatru del absurdu, enllenu de metáfora social, con
personaxes y situaciones del teatru tradicional dándo-y una
complexidá dramática a los testos que los conectaba cola
modernidá.
El santu,
ensin embargu, nun sigue esta sienda de modernidá y
respuende totalmente a les claves del teatru popular
asturianu, trescurre n´ambiente rural con unos personaxes
claramente estereotipaos que´l espectador reconoz de forma
automática, el vieyu agarráu, l’indianu, el boticariu, el
cura, la vieya beata... los tópicos multiplíquense al dir
avanzando na llectura, l´alteración de la vida nuna quintana
asturiana, nesti casu, por mor de los güesos d’un santu, van
ser la exa onde los personaxes vuelquen tolos sos
pruyimientos y enfotos, asina la bula al indianu pa poder
casase, el namoramientu d’una pareya de mozos, el pidimientu
d’un home pa la beata, o l’apaición del frutu d’un amor de
xuventú son yá clixés perconocíos nesti tipu de teatru.
Sicasí, magar que nun alcontramos novedaes nel discursu,
Rodríguez Medina domina con tientu los pegoyos que sostienen
la obra y ye quien a dar momentos d’humor y chancia mui
prestosos.
El santu
tien d’enmarcase nel camín de les sos obres Ente
querelles y doncelles (2006) y Texedora d’orbayu
(2007) dambes estrenaes nes fiestes de La Llaguna de
L’Entregu y que como El santu foron llevaes a les
tables pol grupu de teatru El refaxu de Blimea.
El llibru fai’l númberu
trece de la coleición Mázcara, coleición teatral de
l’Academia de la Llingua Asturiana que sigue teniendo la
mesma portada repetida títulu tres títulu, cosa mui poco
amañosa pa llamar l’atención del escasu comprador/llector de
teatru n’asturianu.
El santu
nun enfila pel camín de la rexeneración del teatru popular
asturianu, camín esti, nel que Pablo Rodríguez Medina mos
tien dao obres perinteresantes. El santu nun ye otro
qu’una pieza onde amosar toles claves del teatru costumista
más puru cola única intención d’entretener, y entretener al
públicu ye lo que consigue l’autor, que nun ye poco.
elena
cánovas y las yeses: teatro carcelario, teatro liberador
Patricia W. O’Connor (Ed.)
Espiral/Teatro
Editorial
Fundamentos
Madrid
2009
Lucía
Cortina
Elena Cánovas empezó a trabajar en la cárcel madrileña de
Yeserías allá por el año 1979 y, tras toparse con un sistema
penitenciario aún anquilosado en el pasado reciente de la
historia española, decidió arrimar el hombro para tratar de
modificar las cosas desde dentro. Bajo la premisa de que “a
la largo de la historia, el teatro se ha comportado como un
instrumento agitador de conciencias”, decidió compartir su
pasión por la dramaturgia con un grupo de presas ávidas de
sentirse útiles, vivas y libres. Fue así como nació, hace
más de dos décadas, Teatro Yeses, que suma más de 40
montajes y por el que han pasado casi un millar de reclusas.
Estas experiencias aparecen recogidas en la obra coordinada
por la prestigiosa hispanista Patricia W. O’Connor Elena
Cánovas y las Yeses: teatro carcelario, teatro liberador,
que ha editado recientemente Fundamentos, en su colección
Espiral/Teatro. En ella figuran ensayos de la propia Cánovas
y de algunos admiradores de su trayectoria, como Enrique
Ruiz-Fornells, presidente de la Asociación Americana de
Profesores de Español y Portugués, y autor del prólogo; y de
la ya citada Patricia W. O’Connor, catedrática en la
Universidad de Cincinati y especialista en teatro femenino
contemporáneo. Completan la obra dos de las piezas puestas
en escena y creadas en el seno de Yeses por su promotora,
con la participación de dos de sus habituales colaboradores
Juan Carlos Talavera y Rubén Cobos: Libertas, Libertatis
y El más preciado bien que nos dieron los cielos.
Lejos queda ya aquella primera representación en un concurso
convocado por el sindicato UGT en la que los policías que
escoltaban al elenco de actrices se vieron en la obligación
de despojarlas de las esposas para que pudiesen actuar en
igualdad de condiciones que el resto de participantes, entre
los que, finalmente, resultaron vencedoras. Todos los que en
este libro relatan la historia de Teatro Yeses, así como la
propia Elena Cánovas, insisten en cómo esta actividad ha
modificado la conducta de las reclusas y los muchos
beneficios que ha llevado la dramaturgia a las celdas para
lograr, como recoge el prólogo, “despertar la libertad
soñada en las personas que carecen de ella”.
Las dos piezas que se
publican en este libro, aunque menos desgarradoras que
Mal bajío, La balada de la cárcel de Circe o el
libro de relatos Quién le puso a mi vida tanta cárcel,
también muestran la crudeza del cautiverio. Una vez más, el
léxico juega un papel fundamental en el retrato de unos
personajes con claras referencias al mundo carcelario que
rodea profesional y teatralmente a la directora de Yeses.
Precisamente este lenguaje, en contraste con el que
Cervantes puso en boca de sus personajes, es lo que logra la
comicidad en varias de las escenas que componen El más
preciado bien que nos dieron los cielos. Esta obra de un
solo acto se estrenó en el año 2005 para conmemorar el IV
Centenario del Quijote. Comienza con el celebérrimo
episodio en el que el Caballero de la Triste Figura acaba
maltrecho tras luchar con unos molinos de viento que cree
gigantes. Para reponerse, Don Quijote y su escudero Sancho
beben de un pozo de aguas encantadas que los transportan al
siglo XXI, donde contemplan atónitos una escena que
consideran obra de brujería: la llegada a una gasolinera de
varios coches de la Guardia Civil que trasladan a un grupo
de presos. Es entonces cuando los personajes creados por
Cervantes tratan de averiguar las causas que han llevado a
cada uno de los reclusos a ser apresados, y lo que en un
principio parece ir encaminado a ser un diálogo absurdo
se torna en una reflexión conjunta acerca de varias
lacras sociales, como el racismo, los malos tratos o la
adicción a las drogas. El hidalgo manchego, que a duras
penas comprende la jerga de los presos y presas, no tarda en
solidarizarse con su causa —como emblema de la libertad que
es— y golpea a los guardias, favoreciendo su huida y
entonando una defensa a valores como la tolerancia y la
erradicación de las fronteras geográficas.
Los problemas de
comunicación entre los presos —una mujer sudamericana
acusada de tráfico de drogas, un toxicómano, un malversador
de fondos, un ladrón, una limpiadora de etnia gitana o un
inmigrante ilegal marroquí, entre otros— y Don Quijote y
Sancho dotan de hilaridad al relato de las desventuras que
padecen los que conforman esta galería de personajes. Por
ejemplo, caballero andante y escudero llegan a la conclusión
de que el deseo de los cautivos, una vez logren su ansiada
liberación, es el de montar una granja, ante la insistente
petición de algunos de “perico” y “caballo”. Para facilitar
la comprensión del lector de léxico como el citado o
expresiones como “Asín que se vean los akais sartaos” (es
decir, “así que se vea con los ojos salidos”),
se incluye un glosario del léxico carcelario, fundamental en
la creación del clima de realismo, e incluso naturalismo,
que caracteriza las creaciones de Elena Cánovas.
Junto a escenas como la
relatada, completan la pieza dramática otras extraídas de la
bibliografía cervantina, en la que la variedad racial y la
defensa de la igualdad de los seres humanos conforman el
hilo conductor que relaciona a cada uno de los personajes
que aparecen en El más preciado bien que nos dieron los
cielos. La obra experimenta un cambio radical a partir
de la escena tercera, momento en que la acción se traslada a
la venta del Zurdo, emblemático escenario del Quijote
por confundirlo el hidalgo con un castillo encantado. Él y
su escudero ceden su protagonismo al bandolero Roque Guinart,
el morisco Cide Hamete Benengeli y Aldonza Lorenzo o, lo que
es lo mismo, Dulcinea del Toboso. Juntos rememoran varias de
las historias surgidas de la imaginación de Miguel de
Cervantes, y que también son llevadas a escena, convirtiendo
esta obra en una pieza metaliteraria.
Cuatro aguerridas féminas
que buscan desasirse de las ataduras y el sometimiento que
padecen por su condición de mujeres protagonizan la comedia
Libertas, Libertatis. Esta obra, ambientada en la
antigua Roma, relata su periplo hasta Barcino (Barcelona),
donde tratarán de hacerse con el Rollo de Adriano, una talla
de madera de forma fálica y en la que el emperador ha
redactado la ley que hace libres a todas las mujeres que
viven bajo su yugo al convertirlas en ciudadanas. Aunque se
estrenó en marzo de 2004 en Madrid, fue escrita para el
Fórum Universal de las Culturas, donde se representó en
junio del mismo año en Barcelona. Sus protagonistas,
víctimas de las “cárceles del Imperio”, son la patricia
Cornelia, su criada Gosvinta, la prostituta cretense
Scintilla e Iuna Rustica, una sacerdotisa de Isis procedente
de Judea. Ambas se encuentran en Barcino, tras haber huido
escondidas en cuatro cestos, y donde se unirán para lograr
el cometido con que escaparon de sus respectivas prisiones.
También en esta pieza, en un solo acto, el lenguaje
contribuye a dotar de comicidad a las situaciones al aplicar
declinaciones propias del latín a expresiones actuales, así
como la aparición de alusiones a nuestro presente en una
obra ambientada en la Roma clásica. El propio título es un
ejemplo de ello, al que se suman la mención a las mazmorras
como “talegum imperiales”, la improvisación de un debate
cuando el ciego Tiresias, hablando de la “Ínsula Perejilum”,
la cita como territorio mauritano y Gosvinta la defiende
como territorio hispano; o cuando, enumerando los cargos que
se les imputan a algunas de ellas, hablan de “tráfico de
estupefacientes” o “robo con intimidación”. Junto a él, la
música también ocupa un lugar destacado.
Comienza la obra con la
aparición en escena de varios plautinos —que, según se nos
indica, son un grupo de “saltimbanquis ataviados como si
hubiesen huido de una comedia de Plauto”— que, acompañados
de melodías épicas, van introduciendo al público los hechos
que están a punto de presenciar. Entre el grupo de músicos
surge una voz femenina que finalmente sale a escena para
hablarles de la “Lex Mulieres Libertandi” y su posible
paradero. La acción principal se verá interrumpida en varias
ocasiones, ya que cada una de las reclusas relatará a las
otras cómo ha llegado a su situación de cautiverio, escenas
que serán representadas y se intercalarán con la misión que
las ha llevado a Barcino. No falta una clara referencia al
grupo de teatro Yeses y la vida de las presas, cuando en una
de las citadas escenas Scintilla rememora una representación
teatral a la que asistió estando cautiva en las mazmorras
con otras muchas mujeres que, según indica una de las
acotaciones, una vez finalizada la obra tuvieron que volver
a su “duro presente”. Así es la realidad que envuelve al
elenco que dirige Elena Cánovas, aunque en su caso, no se
evaden de la realidad en que viven acudiendo al teatro en
calidad de público. De la mano de una titulada en arte
dramático y funcionaria de prisiones, casi utópica,
precisamente porque conoce muy bien la realidad de las
cárceles de mujeres, se han subido a las tablas para mostrar
al mundo cómo es su vida y, también, para olvidarse de ella
durante unas horas, cuando salen a escena convertidas en
aplaudidas actrices que ya han llevado su talento más allá
de las rejas de su cárcel, algo que parecía imposible. Así
lo muestra este libro, de un gran interés artístico y
social.
la
caja pilcik
Carlos Be
Ediciones
Artezblai
Bilbao,
2009
Néstor
Villazón
En el interior de una pequeña caja una niña esconde la
terrible complejidad del hombre: su deseo, el horror, la luz
y la sombra, el poder, la debilidad, la fuerza, el
control... todo bajo la atenta mirada de Petr, protagonista
y oculto narrador a lo largo de la obra, que nos guiará a
través de su angustia. La dualidad entre realidad y ficción
se entremezclan en todo momento, pasando de los enigmáticos
bosques de hadas al realismo de la taberna Lucullus, donde
los lugareños beben monótonamente entre los bailes y
canciones de la solitaria Marcela.
En este ambiente
claustrofóbico, regido por el misterio de una cruenta
cotidianeidad, se inicia la investigación de una serie de
desapariciones en extrañas circunstancias, entre ellas la de
la niña Dasa. Una población en guerra, cercana a la frontera
enemiga, es descrita aquí de forma poética y tortuosa por
Petr Petlan, aislado del resto, seducido por todo lo que le
rodea excepto por el propio hombre. Su autor, Carlos Be,
consigue hacernos comprender algunos de los aspectos más
terribles de un ser humano que parece huir siempre de sí
mismo, con ese final certero y perturbador, aglutinando toda
la filosofía que ha ido desgajando a lo largo del texto:
“Qué más da mi nombre si mis actos se propagan en el tiempo
y siguen manando. (...) Yo soy ese hombre.”
los
esclavos
Raúl
Hernández Garrido
Colección
Teatro 1
Teatro del
Astillero
Madrid,
2009
Eva
Vallines
Brillante iniciativa la del Astillero al publicar esta
colección, que trata de ser una edición de volúmenes
recopilatorios de los miembros del grupo, o de escritores
ligados a ellos, y que constituye un intento de poner
solución a la precaria edición y peor distribución de los
textos teatrales. El presente volumen recoge la última y
canónica versión llevada a cabo por Raúl Hernández Garrido,
tras un proceso de revisión, de las cuatro obras que
componen el ciclo Los Esclavos: Los malditos,
Los engranajes, LOS RESTOS: Agamenón vuelve a casa
y LOS RESTOS: Fedra. Obras todas ellas
galardonadas con premios como el Calderón de la Barca, Lope
de Vega, Rojas Zorrilla y Accésit al Premio SGAE de Teatro,
respectivamente. Además el libro incluye un fragmento del
guión de la película Antes de morir piensa en mí, que
Raúl Hernández acaba de estrenar, dirigida por él mismo y
basada en el texto de Los engranajes y el ensayo
titulado “Los surcos de la lluvia”, en el que el autor
reflexiona sobre la escritura teatral contemporánea y nos da
las claves de su poética. A modo de introducción nos
encontramos un prólogo un tanto abigarrado de Margarita A.
Garrido, seguido de tres estupendos estudios que analizan la
obra de Raúl Hernández Garrido abordándola desde el
tratamiento del mito, de las investigadoras Pilar Pérez
Serrano, Diana de Paco Serrano y la propia Margarita A.
Garrido, que abandona aquí el tono críptico para centrarse
en el análisis del mitema del Minotauro en esta versión de
Fedra. En mi opinión, estamos ante uno de los autores más
significativos de la última dramaturgia, que con su
escritura de violenta belleza nos hace reflexionar sobre el
poder de las palabras. Después de la lectura de las obras de
Raúl Hernández uno no vuelve a ser el mismo, tienen algo de
agitación de las entrañas del lector. Guillermo Heras se
refiere a su obra como “dramaturgia de la violencia”, aunque
el autor prefiere denominarla “dramaturgia de la
destrucción”, pues lleva a los personajes a su máxima
“desnudez, indefensión y verdad”. En las obras de Raúl
Hernández, en palabras del propio autor, “se pierde la trama
y el desarrollo lineal como principio sostenedor y se
requiere del espectador/lector que se enfrente de forma
activa a la obra”, que se erija en “punto esencial de la
organización del discurso”. El punto de partida creativo
para esta tetralogía es el grupo escultórico Los esclavos
de Miguel Ángel, que frente a otras obras del escultor tiene
un aspecto absolutamente contemporáneo, pues “aparecen como
obras sin completar, donde el artista muestra su trabajo y
la rudeza del mármol”. Así se muestran los personajes de
Raúl Hernández, en especial el de Fedra, que se diluye casi
hasta su desaparición en múltiples voces. En las cuatro
obras, a pesar de ser muy diferentes, late el pulso de la
violenta escritura de este dramaturgo, que persigue, en
última instancia, la transformación del presente. Todas
comparten la experimentación formal y una temática dura y
desgarrada. El horror y la violencia como ejes en torno a
los que gravitan seres humanos en situaciones extremas,
personajes humillados, sometidos y deshumanizados. En la
primera de ellas, Los malditos, nos introduce en una
atmósfera irrespirable, en una selva infernal en la que unos
guerrilleros abandonados se eliminan unos a otros ante una
ausencia total de orden y poder. El clima asfixiante y la
confrontación con el horror, nos recuerda a El corazón de
las tinieblas de Joseph Conrad y su adaptación
cinematográfica Apocalipsis now de F.Coppola. Los
engranajes surge a partir de una anécdota macabra leída
en un periódico de un suceso de canibalismo. Pero la obra
trasciende con mucho la anécdota y con un arriesgado
planteamiento formal en el que las escenas se superponen y
no siguen un desarrollo lineal, se convierte en una
reflexión sobre la violencia y el lado más oscuro del alma
humana. En Los engranajes, y en general en toda su
obra, como señala Pilar Pérez Serrano, los protagonistas son
seres marginales a los que se les da la palabra. Nina, es
una muchacha abandonada por su madre en un orfanato, que
sufre los abusos de ésta y de su marido Miguel. En las obras
LOS RESTOS: Agamenón vuelve a casa y LOS RESTOS:
Fedra, asistimos a la deconstrucción del mito, acude a
la tragedia griega en busca de su sentido primigenio, para
buscar su esencia más profunda, su sentido ritual y agónico.
Así, en Agamenón vuelve a casa, a la vuelta de
Agamenón a su hogar, éste no es asesinado a manos de su
esposa, como ocurre en los trágicos griegos, sino que, como
muy bien ha analizado Diana de Paco Serrano, se le da la
oportunidad de encontrarse con su hija (Electra e Ifigenia
al mismo tiempo), que ha culminado la venganza contra su
madre, Clitemnestra, y el amante de ésta, Egisto. En
Fedra, la más arriesgada formalmente, pues no se señalan
las intervenciones de los personajes y la narración y la
poesía se intercalan en el texto, también se produce un
cambio de roles respecto al Hipólito de Eurípides.
Fedra aparece como una inmigrante rechazada por la familia
de su marido y su hijastro, en cambio, como un consentido
dilapidador y maltratador. Lo único que permanece del mito
originario es la atracción sexual entre ambos, que como una
fuerza animal les lleva a concebir un hijo, un motivo de
esperanza que supone un final alternativo al suicidio de
Fedra. Los mitos se descomponen formal y temáticamente para
dar a luz a una experiencia catártica en la que el lector
toma conciencia del horror de la realidad para poder
cambiarla. En suma, una obra imprescindible para todos los
que quieran acercarse al teatro de Raúl Hernández Garrido y
muy recomendable para el que quiera leer buen teatro y
dejarse conmover.
love
Josu Montero
Editorial Artezblai
Bilbao, 2009
E. V.
El
Premio de Textos Dramáticos “Serantes”, en su IX edición ha
sido concedido ex aequo a Josu Montero y Carlos Be
por las obras Love y La caja Pilcik
respectivamente. La Editorial Artezblai continúa con la
loable iniciativa de publicar los textos galardonados y
acaba de ver la luz, en el nº 42 de la Colección de Textos
Teatrales, Love de Josu Montero (Baracaldo, 1962). El
autor es colaborador habitual de la revista Artez
(donde tiene una columna de opinión), y es profesor de
Escritura Dramática en la Escuela de Teatro de Barakaldo. Ha
publicado las obras dramáticas Pedazos de Sara,
Vendaval y Pornografía, así como poesía y
estudios de crítica literaria. Miembro del grupo La Galleta
del Norte, dedicado a la escritura colectiva, tiene
publicadas con ellos varias obras. En el breve y eficaz
prólogo de Antonio Cremades se describe Love como un
“ramillete de escenas”, que es un “mosaico de
desencuentros”, y nos parece que atina el prologuista sobre
todo en lo de los desencuentros, pues esta vertiginosa
sucesión de doce cuadros en los que una pareja siempre es la
protagonista, versa más sobre la incomunicación que sobre el
amor como podía hacer pensar el título. Pero quién sabe en
qué consiste el amor, quizá sea esta sucesión de
desencuentros que nos plantea Montero, en la que los
silencios, como señala Cremades, son tan significativos o
más que las palabras. Con una estructura cíclica, la obra
abre y se cierra en un balcón, espacio escénico óptimo para
la frontalidad y la incomunicación. Vemos desfilar ante
nuestros ojos problemas de pareja, conflictos y reproches
entre hermanos, un padre e hijo atenazados por la
culpabilidad, diálogos breves, concisos, contundentes, al
mismo tiempo sugerentes y enigmáticos… Diálogos
insustanciales que ocultan la desesperación, el monólogo del
hombre del autobús, que se revela como un violento
consentidor de cuernos que pierde la dignidad con su pareja,
el maltratador que se muestra indefenso en la cabina de Peep-Show,
escenas en las que un hombre y una mujer comparten mesa, dos
mujeres y un abandono a través de una puerta. Y a modo de
cierre un hombre de nuevo en el balcón “en esta tierra de
nadie ni de nada que es este balcón, que son todos los
balcones, todas las ventanas del mundo”. Esta vez está solo,
y en su bello monólogo, disecciona nuestra sociedad a través
de su basura y busca un interlocutor sin encontrar
respuesta, metáfora de la soledad irremediable a la que está
abocado el ser humano, en ese espacio fronterizo, imposible
de compartir, que son todos los balcones y ventanas.
Cremades reivindica Love como la obra de un poeta y
es cierto que Montero ha sabido crear una hermosa melodía
con esta sucesión de diálogos vivos e impactantes. Una
lectura muy recomendable, también para aquellas compañías
que estén buscando textos para llevar a escena.
todos
los caminos
Juan Pablo
Heras
Servicio
de Publicaciones y
Editorial
Complutense
Madrid,
2009
E. V.
La Universidad
Complutense ha realizado una bonita y cuidada edición de
Todos los caminos, de Juan Pablo Heras, último Premio
Valle-Inclán. Se acompaña de fotos de una lectura
dramatizada que tuvo lugar en las ruinas del Convento de
Santo Domingo en las Navas del Marqués (Ávila). El autor
combina una sólida formación con la experiencia teatral que
inició en la Compañía Sin Red de Fuenlabrada y ha escrito
para diversas compañías. Se nota que conoce la escena y lo
refleja en las múltiples y precisas acotaciones. Dos
personajes, cuya relación no conoceremos hasta más tarde,
veintiún cuadros divididos en “antes” y “ahora”, en los que
la acción progresa en dos tiempos diferentes, los del
“ahora”, todos ubicados en una habitación vacía con dos
sillas, donde transcurre el presente de los protagonistas, y
los del “antes”, distintos momentos del pasado, que vuelven
para esclarecer la acción, ambientados en el Foro, Coliseo y
otros lugares. La pareja protagonista, un padre y una hija,
representan la obsesión por la perdurabilidad y la memoria
en medio del sinsentido de la existencia. Personajes
marcados por la falta de expectativas, que comparten
protagonismo con un tercer personaje ausente, el de la madre
muerta y con otro omnipresente: la ciudad de Roma, aquí
convertida en una ciudad irreal, un símbolo, un decorado de
cartón-piedra para que los turistas posen y se hagan fotos.
Buen marco para esta reflexión acerca de la verdad y la
memoria. La hija, que trabaja como guía turística, y está
obsesionada con la Historia, con la que trata de suplir su
falta de experiencias vitales, se encuentra con el padre que
la abandonó de niña, que trabaja disfrazándose de Julio
César para hacerse fotos con los turistas. Ambos desean
morir, pero antes comienzan un juego macabro en el que el
que gana muere y el que pierde sobrevive y debe dedicarse a
salvaguardar el recuerdo del otro. Como en una partida de
ajedrez van esgrimiendo sus razones, hasta el desenlace
final. El autor la define como tragedia epistolar, pues a
través de las cartas que se envían los protagonistas, vemos
avanzar su relación en las escenas del “antes”. Una trama
bien construida y unos diálogos con gran fuerza componen
esta obra que augura futuro al autor.
yo
no quiero ser macbeth
Javier
Villanueva
Colección
“Premio Buero Vallejo”
Patronato
de Cultura-Ayto. de Guadalajara
Guadalajara, 2008
E. V.
El
martes 9 de junio se presentaba en el Club de Prensa de la
Nueva España Yo no quiero ser Macbeth, de Javier
Villanueva. La obra ha sido editada por el Ayto. de
Guadalajara dentro de la Colección “Premio Buero Vallejo”,
galardón que obtuvo en el 2005. Rodeado de la gente que le
quiere, que es mucha, Javier Villanueva presentó ante una
sala abarrotada su obra premiada. Le acompañaron los
profesores de la Universidad de Oviedo, Antonio Fernández
Insuela y Aurelio González Ovies, así como los actores
Yasmina Álvarez, Pablo Díaz y Carlos Mesa, que leyeron
varios fragmentos de la obra durante el acto. Insuela y
Ovies trazaron la figura de un hombre que ama el teatro, al
que lleva dedicada toda su vida, desde la gratuidad y el
amor por una disciplina que no sólo le ha deparado alegrías.
Insuela señaló la insobornable vocación de Villanueva que
sigue un modelo de compromiso social y estético semejante al
de Lorca. En palabras de Ovies: “Mientras el hombre sea un
cúmulo de ambiciones, de afán de poder, de deseo, estará
Javier con su texto bello, emotivo y denso”. El propio autor
se declaró un firme seguidor de Shakespeare (que desde hace
años es para él “parada y fonda”), donde ha encontrado la
fuente de inspiración para esta obra. Justifica la elección
del personaje de Macbeth, porque “representa la ambición
desmesurada y la sed de poder, en esta tragedia nos
encontramos con personajes diabólicos sujetos a un espacio
dramático reducido, con elementos tan teatrales como la
noche y la tormenta”. Obra profundamente metateatral, está
ambientada en época actual y la acción se divide entre un
viejo hotel y un tugurio. El protagonista, Mac, un actor
frustrado, que espera su oportunidad para encarnar el
personaje de Macbeth, es instigado por su maquiavélica
directora y amante, Laura, a asesinar a su padre adoptivo y
heredar la fortuna que les permitirá realizar sus sueños. La
historia se entrecruza con la del gánster encargado de
cometer el crimen y su chica. Ambición, culpabilidad, sangre
y muerte componen esta obra de reflexión sobre el ser
humano.
el
teatro político de protesta
social en venezuela, 1969-1979
J.S. Bottaro
The Edwin Mellen Press
Lewiston, New York, 2007
E. V.
El
profesor de la City University of New York Jesús Bottaro ha
publicado este profundo análisis del teatro político en
Venezuela, que constituyó su Tesis Doctoral y del que nos
había ofrecido un adelanto en su artículo de
La Ratonera
n.º 24 (p.117). Bottaro lleva a cabo el estudio de cuatro
obras de autores contemporáneos de Venezuela inscritos en la
tradición del teatro de protesta social. Tras analizar de
forma concienzuda cuál es el contexto histórico de Venezuela
en la década de los 70 y aportar el marco teórico que
permite definir “el teatro político”, realiza una
comparación entre las obras La trampa de los demonios
de César Rengifo, La guerrita de Rosendo de Gilberto
Pinto, La farra y La empresa perdona un momento de
locura de Rodolfo Santana. Autores todos ellos
representativos, en opinión de Bottaro, “del proceso de
cambio del teatro político de protesta social de los años
setenta en Venezuela. (…) Dejan atrás la pancarta política
de izquierda para ofrecer tramas y contenidos más complejos
que abarcan la realidad y la historia nacional”. Una
interesante monografía para todo el que quiera saber un poco
más del teatro hispanoamericano.
el
arte del actor en el siglo xx
Borja Ruiz
Artezblai
Aretxaga,
8, bajo
48003
Bilbao
Este libro no es un
manual más confeccionado con la cañaza
retórica a que,
desgraciadamente, tan acostumbrados estamos a raíz
de
los muchos y parecidos ensayos que sobre el tema hay
publicados. No, este libro sobresale del resto por su
claridad, por su contundencia y por su lucidez expositiva a
la hora de mostrarnos a los protagonistas, las escuelas, los
métodos y las tendencias que han revolucionado el teatro en
el siglo XX. Dividido en doce capítulos, a su vez
subdivididos en múltiples entradas, sus páginas van
rescatando con sencillez y luminosidad didáctica los
acontecimientos más importantes e imprescindibles que
necesitamos para hacernos una idea cabal de la escena
contemporánea. Recoger aquí los nombres propios que tienen
acogida en este vademécum sería un despropósito por nuestra
parte. Baste saber que la obra tiene unas quinientas y pico
páginas, y que al lado de cada comentario y explicación de
la parte sustancial de cada práctica y teoría, se acompañan
los datos biográficos y artísticos de los directores
responsables. El libro, que en ningún momento adopta un
posicionamiento parcial, tendencioso o dogmático —pese a que
el autor además de estudioso es un consumado hombre de
teatro—, es también una excelente guía de orientación y
reflexión para los jóvenes artistas que se inician en la
profesión. La obra ha obtenido, muy merecidamente, el Premio
Artez Blai de Investigación.
teatro
de la guerra civil: el bando republicano
Ed. Nigel
Dennos y Emilio Peral
Espiral /
Teatro
Fundamentos, Madrid, 2009
Romances escenificados y textos dramáticos de urgencia que
salían al paso para ponerse al servicio de la defensa de la
República en la Guerra Civil Española, conforman el
contenido del libro. Algunos son anónimos y colectivos,
otros llevan firma de autor reconocido y la mayoría son
nombres de referencia para el estudioso especialista. La
presente antología que contiene piezas de Clemente Cimorra,
José Rodríguez, Jacinto Luis Guereña, Ortega Arredondo,
César M. Arconada, Antonio Balbontín, Germán Bleiberg,
Coterillo Llano, Rafael Dieste, Pablo de la Fuente, Pedro
Garfias, Herrera Petere, Santiago Ontañón y Segoviano Ramos
y Luis Massot, con distinto tratamiento y calidad, son buen
ejemplo de lo que fue el teatro de agitación y propaganda
compañero del fusil. La esclarecedora introducción de Nigel
Dennos y Emilio Peral Vega comienza, para una mejor
comprensión de contexto, dando un buen repaso al teatro
durante la República.
las
columnas de hércules
Luis
Araquistain
Serie:
Laberinto de Fortuna
ADE.
Madrid, 2009
La Asociación de
Directores de Escena inaugura con esta novela de Araquistain
y este bonito título de serie, Laberinto de Fortuna, una
nueva colección. Se trata de dar cabida a libros de diversos
géneros que, aun sin guardar directa relación con el teatro,
sostengan su interés por formar parte de nuestra tradición
cultural. En este sentido la recuperación del relato de
Araquistain —periodista, crítico teatral y político
destacado— corrobora lo acertado de la elección. Las
columnas de Hércules es, además de una divertida crítica
con un argumento desenfadado y grotesco sobre la política y
el periodismo, un friso que recrea con fidelidad buena parte
de la vida literaria y el ambiente de los primeros años del
siglo XX. Sorprende descubrir, entre otros retratos jocosos,
los atinados comentarios que se vierten sobre la obra de
Azorín, Benavente, Pérez de Ayala, Valle-Inclán, o Gómez de
la Serna.
macbeth
lady macbeth
Shakespeare
Traducción: Esteve Miralles
Cuadernos
del Teatro Español 19
Teatro
Español. Madrid
Éste es un libro recordatorio —otro más de los muchos que ya
comprende la colección— del espectáculo montado por el
Teatro Español y dirigido por Carles Alfaro. Contiene el
texto de Shakespeare según la traducción de Esteve Miralles
y la adaptación realizada al lado del propio director. La
calidad de sus fotografías y lo cuidado de la edición, junto
al estudio introductorio y el interés de alguno de los
artículos que hacen referencia al montaje, a la historia, y
a las personas implicadas en el trabajo, confeccionan todo
un libro-regalo para el lector interesado en uno de los
grandes textos de la historia del teatro universal.
las heridas del tiempo
humo
arizona
Juan
Carlos Rubio
Espiral /
Teatro
Fundamentos, Madrid, 2009
A
pesar de los premios y galardones —o precisamente por ello,
ya que a veces nada hay más desconcertante para orientar al
lector que estas incidencias— los textos aquí recogidos son
buena muestra de la variedad y calidad del autor. Mientras
que Las heridas del tiempo y Humo se apuntan
con buena habilidad para los rellenos y una línea argumental
un tanto forzada en un género contiguo al culebrón,
Arizona se revela como un diamante en bruto digno de ser
engarzado en una antología que contenga lo mejor del teatro
breve de los últimos años.
obras
completas
vol. xiv
Manuel
Martínez Mediero
Espiral /
Teatro
Fundamentos, Madrid, 2009
Este volumen incluye
Fernández, el amigo de Dios, El vecino que tocó el
timbre, Solos de vez en cuando, Las largas
vacaciones de Oliveira Salazar, As irmâs de Bufalo
Bill, y O bebé furioso (estas dos últimas
versiones van en portugués), como muestra del interés que
Portugal y su historia han despertado en el autor. El libro
contiene además, como en los anteriores tomos, las díscolas
y amenas remembranzas de Martínez Mediero que van de 1971 a
1977, la evocación de sus desventuras, sus anécdotas y los
nombres de quienes las protagonizaron. Todo en perfecta
sintonía con la España de aquellos años.
ade
/ teatro n.º 126
Costanilla
de los Ángeles, 13, bajo izq.
28013
Madrid
La
revista incluye en su apartado editorial el comunicado
remitido por el claustro de profesores de la ESAD asturiana,
donde se da cuenta de la posible extinción de la
especialidad de dirección de los planes de estudios, y el
grave problema que eso supondría. En los apartados centrales
hay artículos sobre Lope de Vega y su Arte nuevo de hacer
comedias, la astronomía en el teatro, el bicentenario de
Nikolai V. Gógol, las notas de dirección de los asociados, y
noticias de festivales y exposiciones. Se publica el texto
Galileo del húngaro László Németh.
artez,
n.º 148
Aretxaga,
8, bajo
48003
Bilbao
Amplia información sobre las novedades que presenta la
cartelera en festivales y muestras de verano. Entre sus
colaboradores, la retórica economicista y neoliberal de
Jaume Colomer se levanta florida con metáforas darvinistas
sacadas del jurásico, “en el cuaternario superior la
congelación climática comportó la desaparición de los
saurios y otros animales de gran tamaño porque no podían
asumir el coste de mantener la temperatura corporal que
necesitaban para su funcionamiento orgánico” (esto para
ejemplificar que el tamaño de las productoras no lo es
todo), a lo que unas páginas después le contraataca Miguel
Pérez defendiendo el teatro público. Otros artículos de
interés son los de Javier Villán sobre Sastre, el teatro
comercial y el peligro de la gripe en la cartelera
argentina, de Dubatti; el de María José Ragué-Arias sobre el
Grec de Barcelona donde se presentó la adaptación de El
quadern gris de Pla, o los de Virginia Imaz y Josu
Montero sobre la narración oral en Euskalherria y la pieza
Como piedras.
primer
acto n.º 329
Ricardo de
la Vega, 18
28028
Madrid
Número dedicado al exilio teatral republicano. Incluye
artículos de José Monleón y Manuel Aznar como especialistas,
mesas redondas y ponencias del congreso internacional de San
Sebastián: “Exilio, teatro y teatralidad”. El texto de
Bergamín La niña guerrillera, el de Martín Elizondo
Antígona entre muros, y el primer acto de
Españoles en Francia, de Álvaro Elizondo. También
amplios artículos introductorios sobre estas piezas y sus
autores. Se trata de un número monográfico con amplia
información. Importante, también, para añadir a los estudios
ya existentes sobre el tema.
rgt,
n.º 59
Apdo.
Correos 210
36940
Cangas, Pontevedra
La
revista incluye en sus páginas amarillas la pieza de Carles
Batlle Esquecer Barcelona, ganadora del Premio Born
2008. Otros apartados de interés son: los referidos a Eugène
Ionesco con motivo del centenario de su nacimiento, una
entrevista a Enzo Cormann, otra a Dorotea Bárcena, un
artículo de Manuel Lourenzo sobre Ricard Salvat y su
relación con Galicia, la XX Feria de Teatro de Títeres de
Lleida y sus apartados habituales de crítica y novedades
bibliográficas. La revista va íntegramente en galego.