Número 26. Mayo de 2009

Libros y revistas

triple garganta

Javier Maqua

KRK ediciones

Colección A escena

Enero 2009, 88 páginas

 

Chechu García

En una residencia de ancianos, El Gran Ortega, un ventrílocuo retirado, tiene que volver a actuar, sacará a su muñeca Greta del baúl y ensayará un viejo número que le hizo famoso en Hollywood.

Al hilo de las miserias de El Gran Ortega se desarrolla Triple garganta de Javier Maqua, un estudio sobre el miedo, pues es el miedo el verdadero eje de la obra, el miedo del artista, miedo a la competencia, al ridículo, el miedo a la muerte, a la soledad del asilo, el miedo a una vejez donde “la carne se magra y crecen pelos indeseables, púas, crines, cerdas cadavéricas, en la nariz, en las orejas”.

Triple garganta se abre con un largo monólogo que pronto evoluciona en una cadencia de diálogos cortos, dinámicos, donde el autor da muestra de un fabuloso ritmo dramático. El enfrentamiento dialéctico con su creación, con su obra, la muñeca Greta, nos ofrece un monólogo a dos bandas que alcanza momentos de ternura y crueldad realmente brillantes.

Maqua conoce los secretos del buen teatro, nos envuelve con un motor dramático muy bien engrasado, donde emplea las dosis justas de ingenio para conformar una pieza redonda.

El ventrílocuo se apaga inexorablemente en el asilo, la enfermera que entra y sale de escena es su único contacto con la realidad, una realidad que se deforma ante el miedo al fracaso, que devora, que ha devorado ya, al protagonista.

La presencia de un narrador, que actúa de voz omnisciente, levita por la obra como un personaje aparentemente innecesario, su única misión es aportar datos y hacer guiños al público, aunque toda la urdimbre dramática encaja para hacerlo imprescindible en un sorprendente final, que quizás, resulte lo menos atractivo de la obra.

Triple garganta constituye un delicioso homenaje al teatro convencional y a la magia del mundo de la escena. Con este nuevo título, la colección A escena de la editorial KRK va marcando unos niveles de calidad nada desdeñables y un catálogo que comienza a ser muy interesante.

 

el santu

Pablo Rodríguez Medina

Academia de la Llingua Asturiana

Coleición Mázcara n.º 13

Uviéu, 2009, 86 páxines

Premiu al meyor testu teatral Academia de la Llingua 2007

 

Ch. G.

A un pueblu asturianu lleguen los restos d’un santu, alrodiu de les piadoses reliquies van dir texéndose los suaños y pruyimientos de tolos personaxes. Con esti entamu constrúi Pablo Rodríguez Medina una comedia al más puru estilu costumista, una obra enllena d’enguedeyos y chisgos al teatru popular asturianu.

En El santu atopamos un cambiu de tonu ya intenciones al respective de la obra anterior del autor, sobremanera de la so emponderable triloxía, Orbaya (Coleición mázcara n.º 8, ALLA, 2002), Martema, historia d’una guerra... (Coleición Texu n.º 32, KRK ediciones, 2004) y Cantu de gaviotes (Coleición mázcara n.º 11, ALLA, 2006), onde Medina xugaba a mecer el teatru del absurdu, enllenu de metáfora social, con personaxes y situaciones del teatru tradicional dándo-y una complexidá dramática a los testos que los conectaba cola modernidá.

El santu, ensin embargu, nun sigue esta sienda de modernidá y respuende totalmente a les claves del teatru popular asturianu, trescurre n´ambiente rural con unos personaxes claramente estereotipaos que´l espectador reconoz de forma automática, el vieyu agarráu, l’indianu, el boticariu, el cura, la vieya beata... los tópicos multiplíquense al dir avanzando na llectura, l´alteración de la vida nuna quintana asturiana, nesti casu, por mor de los güesos d’un santu, van ser la exa onde los personaxes vuelquen tolos sos pruyimientos y enfotos, asina la bula al indianu pa poder casase, el namoramientu d’una pareya de mozos, el pidimientu d’un home pa la beata, o l’apaición del frutu d’un amor de xuventú son yá clixés perconocíos nesti tipu de teatru. Sicasí, magar que nun alcontramos novedaes nel discursu, Rodríguez Medina domina con tientu los pegoyos que sostienen la obra y ye quien a dar momentos d’humor y chancia mui prestosos.

El santu tien d’enmarcase nel camín de les sos obres Ente querelles y doncelles (2006) y Texedora d’orbayu (2007) dambes estrenaes nes fiestes de La Llaguna de L’Entregu y que como El santu foron llevaes a les tables pol grupu de teatru El refaxu de Blimea.

El llibru fai’l númberu trece de la coleición Mázcara, coleición teatral de l’Academia de la Llingua Asturiana que sigue teniendo la mesma portada repetida títulu tres títulu, cosa mui poco amañosa pa llamar l’atención del escasu comprador/llector de teatru n’asturianu.

El santu nun enfila pel camín de la rexeneración del teatru popular asturianu, camín esti, nel que Pablo Rodríguez Medina mos tien dao obres perinteresantes. El santu nun ye otro qu’una pieza onde amosar toles claves del teatru costumista más puru cola única intención d’entretener, y entretener al públicu ye lo que consigue l’autor, que nun ye poco.

 

elena cánovas y las yeses: teatro carcelario, teatro liberador

Patricia W. O’Connor (Ed.)

Espiral/Teatro

Editorial Fundamentos

Madrid 2009

Lucía Cortina

Elena Cánovas empezó a trabajar en la cárcel madrileña de Yeserías allá por el año 1979 y, tras toparse con un sistema penitenciario aún anquilosado en el pasado reciente de la historia española, decidió arrimar el hombro para tratar de modificar las cosas desde dentro. Bajo la premisa de que “a la largo de la historia, el teatro se ha comportado como un instrumento agitador de conciencias”, decidió compartir su pasión por la dramaturgia con un grupo de presas ávidas de sentirse útiles, vivas y libres. Fue así como nació, hace más de dos décadas, Teatro Yeses, que suma más de 40 montajes y por el que han pasado casi un millar de reclusas. Estas experiencias aparecen recogidas en la obra coordinada por la prestigiosa hispanista Patricia W. O’Connor Elena Cánovas y las Yeses: teatro carcelario, teatro liberador, que ha editado recientemente Fundamentos, en su colección Espiral/Teatro. En ella figuran ensayos de la propia Cánovas y de algunos admiradores de su trayectoria, como Enrique Ruiz-Fornells, presidente de la Asociación Americana de Profesores de Español y Portugués, y autor del prólogo; y de la ya citada Patricia W. O’Connor, catedrática en la Universidad de Cincinati y especialista en teatro femenino contemporáneo. Completan la obra dos de las piezas puestas en escena y creadas en el seno de Yeses por su promotora, con la participación de dos de sus habituales colaboradores Juan Carlos Talavera y Rubén Cobos: Libertas, Libertatis y El más preciado bien que nos dieron los cielos.

Lejos queda ya aquella primera representación en un concurso convocado por el sindicato UGT en la que los policías que escoltaban al elenco de actrices se vieron en la obligación de despojarlas de las esposas para que pudiesen actuar en igualdad de condiciones que el resto de participantes, entre los que, finalmente, resultaron vencedoras. Todos los que en este libro relatan la historia de Teatro Yeses, así como la propia Elena Cánovas, insisten en cómo esta actividad ha modificado la conducta de las reclusas y los muchos beneficios que ha llevado la dramaturgia a las celdas para lograr, como recoge el prólogo, “despertar la libertad soñada en las personas que carecen de ella”.

Las dos piezas que se publican en este libro, aunque menos desgarradoras que Mal bajío, La balada de la cárcel de Circe o el libro de relatos Quién le puso a mi vida tanta cárcel, también muestran la crudeza del cautiverio. Una vez más, el léxico juega un papel fundamental en el retrato de unos personajes con claras referencias al mundo carcelario que rodea profesional y teatralmente a la directora de Yeses. Precisamente este lenguaje, en contraste con el que Cervantes puso en boca de sus personajes, es lo que logra la comicidad en varias de las escenas que componen El más preciado bien que nos dieron los cielos. Esta obra de un solo acto se estrenó en el año 2005 para conmemorar el IV Centenario del Quijote. Comienza con el celebérrimo episodio en el que el Caballero de la Triste Figura acaba maltrecho tras luchar con unos molinos de viento que cree gigantes. Para reponerse, Don Quijote y su escudero Sancho beben de un pozo de aguas encantadas que los transportan al siglo XXI, donde contemplan atónitos una escena que consideran obra de brujería: la llegada a una gasolinera de varios coches de la Guardia Civil que trasladan a un grupo de presos. Es entonces cuando los personajes creados por Cervantes tratan de averiguar las causas que han llevado a cada uno de los reclusos a ser apresados, y lo que en un principio parece ir encaminado a ser un diálogo absurdo se torna en una reflexión conjunta acerca de varias lacras sociales, como el racismo, los malos tratos o la adicción a las drogas. El hidalgo manchego, que a duras penas comprende la jerga de los presos y presas, no tarda en solidarizarse con su causa —como emblema de la libertad que es— y golpea a los guardias, favoreciendo su huida y entonando una defensa a valores como la tolerancia y la erradicación de las fronteras geográficas.

Los problemas de comunicación entre los presos —una mujer sudamericana acusada de tráfico de drogas, un toxicómano, un malversador de fondos, un ladrón, una limpiadora de etnia gitana o un inmigrante ilegal marroquí, entre otros— y Don Quijote y Sancho dotan de hilaridad al relato de las desventuras que padecen los que conforman esta galería de personajes. Por ejemplo, caballero andante y escudero llegan a la conclusión de que el deseo de los cautivos, una vez logren su ansiada liberación, es el de montar una granja, ante la insistente petición de algunos de “perico” y “caballo”. Para facilitar la comprensión del lector de léxico como el citado o expresiones como “Asín que se vean los akais sartaos” (es decir, así que se vea con los ojos salidos), se incluye un glosario del léxico carcelario, fundamental en la creación del clima de realismo, e incluso naturalismo, que caracteriza las creaciones de Elena Cánovas.

Junto a escenas como la relatada, completan la pieza dramática otras extraídas de la bibliografía cervantina, en la que la variedad racial y la defensa de la igualdad de los seres humanos conforman el hilo conductor que relaciona a cada uno de los personajes que aparecen en El más preciado bien que nos dieron los cielos. La obra experimenta un cambio radical a partir de la escena tercera, momento en que la acción se traslada a la venta del Zurdo, emblemático escenario del Quijote por confundirlo el hidalgo con un castillo encantado. Él y su escudero ceden su protagonismo al bandolero Roque Guinart, el morisco Cide Hamete Benengeli y Aldonza Lorenzo o, lo que es lo mismo, Dulcinea del Toboso. Juntos rememoran varias de las historias surgidas de la imaginación de Miguel de Cervantes, y que también son llevadas a escena, convirtiendo esta obra en una pieza metaliteraria.

Cuatro aguerridas féminas que buscan desasirse de las ataduras y el sometimiento que padecen por su condición de mujeres protagonizan la comedia Libertas, Libertatis. Esta obra, ambientada en la antigua Roma, relata su periplo hasta Barcino (Barcelona), donde tratarán de hacerse con el Rollo de Adriano, una talla de madera de forma fálica y en la que el emperador ha redactado la ley que hace libres a todas las mujeres que viven bajo su yugo al convertirlas en ciudadanas. Aunque se estrenó en marzo de 2004 en Madrid, fue escrita para el Fórum Universal de las Culturas, donde se representó en junio del mismo año en Barcelona. Sus protagonistas, víctimas de las “cárceles del Imperio”, son la patricia Cornelia, su criada Gosvinta, la prostituta cretense Scintilla e Iuna Rustica, una sacerdotisa de Isis procedente de Judea. Ambas se encuentran en Barcino, tras haber huido escondidas en cuatro cestos, y donde se unirán para lograr el cometido con que escaparon de sus respectivas prisiones.

También en esta pieza, en un solo acto, el lenguaje contribuye a dotar de comicidad a las situaciones al aplicar declinaciones propias del latín a expresiones actuales, así como la aparición de alusiones a nuestro presente en una obra ambientada en la Roma clásica. El propio título es un ejemplo de ello, al que se suman la mención a las mazmorras como “talegum imperiales”, la improvisación de un debate cuando el ciego Tiresias, hablando de la “Ínsula Perejilum”, la cita como territorio mauritano y Gosvinta la defiende como territorio hispano; o cuando, enumerando los cargos que se les imputan a algunas de ellas, hablan de “tráfico de estupefacientes” o “robo con intimidación”. Junto a él, la música también ocupa un lugar destacado.

Comienza la obra con la aparición en escena de varios plautinos —que, según se nos indica, son un grupo de “saltimbanquis ataviados como si hubiesen huido de una comedia de Plauto”— que, acompañados de melodías épicas, van introduciendo al público los hechos que están a punto de presenciar. Entre el grupo de músicos surge una voz femenina que finalmente sale a escena para hablarles de la “Lex Mulieres Libertandi” y su posible paradero. La acción principal se verá interrumpida en varias ocasiones, ya que cada una de las reclusas relatará a las otras cómo ha llegado a su situación de cautiverio, escenas que serán representadas y se intercalarán con la misión que las ha llevado a Barcino. No falta una clara referencia al grupo de teatro Yeses y la vida de las presas, cuando en una de las citadas escenas Scintilla rememora una representación teatral a la que asistió estando cautiva en las mazmorras con otras muchas mujeres que, según indica una de las acotaciones, una vez finalizada la obra tuvieron que volver a su “duro presente”. Así es la realidad que envuelve al elenco que dirige Elena Cánovas, aunque en su caso, no se evaden de la realidad en que viven acudiendo al teatro en calidad de público. De la mano de una titulada en arte dramático y funcionaria de prisiones, casi utópica, precisamente porque conoce muy bien la realidad de las cárceles de mujeres, se han subido a las tablas para mostrar al mundo cómo es su vida y, también, para olvidarse de ella durante unas horas, cuando salen a escena convertidas en aplaudidas actrices que ya han llevado su talento más allá de las rejas de su cárcel, algo que parecía imposible. Así lo muestra este libro, de un gran interés artístico y social.

 

la caja pilcik

Carlos Be

Ediciones Artezblai

Bilbao, 2009

Néstor Villazón

En el interior de una pequeña caja una niña esconde la terrible complejidad del hombre: su deseo, el horror, la luz y la sombra, el poder, la debilidad, la fuerza, el control... todo bajo la atenta mirada de Petr, protagonista y oculto narrador a lo largo de la obra, que nos guiará a través de su angustia. La dualidad entre realidad y ficción se entremezclan en todo momento, pasando de los enigmáticos bosques de hadas al realismo de la taberna Lucullus, donde los lugareños beben monótonamente entre los bailes y canciones de la solitaria Marcela.

En este ambiente claustrofóbico, regido por el misterio de una cruenta cotidianeidad, se inicia la investigación de una serie de desapariciones en extrañas circunstancias, entre ellas la de la niña Dasa. Una población en guerra, cercana a la frontera enemiga, es descrita aquí de forma poética y tortuosa por Petr Petlan, aislado del resto, seducido por todo lo que le rodea excepto por el propio hombre. Su autor, Carlos Be, consigue hacernos comprender algunos de los aspectos más terribles de un ser humano que parece huir siempre de sí mismo, con ese final certero y perturbador, aglutinando toda la filosofía que ha ido desgajando a lo largo del texto: “Qué más da mi nombre si mis actos se propagan en el tiempo y siguen manando. (...) Yo soy ese hombre.”

 

los esclavos

Raúl Hernández Garrido

Colección Teatro 1

Teatro del Astillero

Madrid, 2009

Eva Vallines

Brillante iniciativa la del Astillero al publicar esta colección, que trata de ser una edición de volúmenes recopilatorios de los miembros del grupo, o de escritores ligados a ellos, y que constituye un intento de poner solución a la precaria edición y peor distribución de los textos teatrales. El presente volumen recoge la última y canónica versión llevada a cabo por Raúl Hernández Garrido, tras un proceso de revisión, de las cuatro obras que componen el ciclo Los Esclavos: Los malditos, Los engranajes, LOS RESTOS: Agamenón vuelve a casa y LOS RESTOS: Fedra. Obras todas ellas galardonadas con premios como el Calderón de la Barca, Lope de Vega, Rojas Zorrilla y Accésit al Premio SGAE de Teatro, respectivamente. Además el libro incluye un fragmento del guión de la película Antes de morir piensa en mí, que Raúl Hernández acaba de estrenar, dirigida por él mismo y basada en el texto de Los engranajes y el ensayo titulado “Los surcos de la lluvia”, en el que el autor reflexiona sobre la escritura teatral contemporánea y nos da las claves de su poética. A modo de introducción nos encontramos un prólogo un tanto abigarrado de Margarita A. Garrido, seguido de tres estupendos estudios que analizan la obra de Raúl Hernández Garrido abordándola desde el tratamiento del mito, de las investigadoras Pilar Pérez Serrano, Diana de Paco Serrano y la propia Margarita A. Garrido, que abandona aquí el tono críptico para centrarse en el análisis del mitema del Minotauro en esta versión de Fedra. En mi opinión, estamos ante uno de los autores más significativos de la última dramaturgia, que con su escritura de violenta belleza nos hace reflexionar sobre el poder de las palabras. Después de la lectura de las obras de Raúl Hernández uno no vuelve a ser el mismo, tienen algo de agitación de las entrañas del lector. Guillermo Heras se refiere a su obra como “dramaturgia de la violencia”, aunque el autor prefiere denominarla “dramaturgia de la destrucción”, pues lleva a los personajes a su máxima “desnudez, indefensión y verdad”. En las obras de Raúl Hernández, en palabras del propio autor, “se pierde la trama y el desarrollo lineal como principio sostenedor y se requiere del espectador/lector que se enfrente de forma activa a la obra”, que se erija en “punto esencial de la organización del discurso”. El punto de partida creativo para esta tetralogía es el grupo escultórico Los esclavos de Miguel Ángel, que frente a otras obras del escultor tiene un aspecto absolutamente contemporáneo, pues “aparecen como obras sin completar, donde el artista muestra su trabajo y la rudeza del mármol”. Así se muestran los personajes de Raúl Hernández, en especial el de Fedra, que se diluye casi hasta su desaparición en múltiples voces. En las cuatro obras, a pesar de ser muy diferentes, late el pulso de la violenta escritura de este dramaturgo, que persigue, en última instancia, la transformación del presente. Todas comparten la experimentación formal y una temática dura y desgarrada. El horror y la violencia como ejes en torno a los que gravitan seres humanos en situaciones extremas, personajes humillados, sometidos y deshumanizados. En la primera de ellas, Los malditos, nos introduce en una atmósfera irrespirable, en una selva infernal en la que unos guerrilleros abandonados se eliminan unos a otros ante una ausencia total de orden y poder. El clima asfixiante y la confrontación con el horror, nos recuerda a El corazón de las tinieblas de Joseph Conrad y su adaptación cinematográfica Apocalipsis now de F.Coppola. Los engranajes surge a partir de una anécdota macabra leída en un periódico de un suceso de canibalismo. Pero la obra trasciende con mucho la anécdota y con un arriesgado planteamiento formal en el que las escenas se superponen y no siguen un desarrollo lineal, se convierte en una reflexión sobre la violencia y el lado más oscuro del alma humana. En Los engranajes, y en general en toda su obra, como señala Pilar Pérez Serrano, los protagonistas son seres marginales a los que se les da la palabra. Nina, es una muchacha abandonada por su madre en un orfanato, que sufre los abusos de ésta y de su marido Miguel. En las obras LOS RESTOS: Agamenón vuelve a casa y LOS RESTOS: Fedra, asistimos a la deconstrucción del mito, acude a la tragedia griega en busca de su sentido primigenio, para buscar su esencia más profunda, su sentido ritual y agónico. Así, en Agamenón vuelve a casa, a la vuelta de Agamenón a su hogar, éste no es asesinado a manos de su esposa, como ocurre en los trágicos griegos, sino que, como muy bien ha analizado Diana de Paco Serrano, se le da la oportunidad de encontrarse con su hija (Electra e Ifigenia al mismo tiempo), que ha culminado la venganza contra su madre, Clitemnestra, y el amante de ésta, Egisto. En Fedra, la más arriesgada formalmente, pues no se señalan las intervenciones de los personajes y la narración y la poesía se intercalan en el texto, también se produce un cambio de roles respecto al Hipólito de Eurípides. Fedra aparece como una inmigrante rechazada por la familia de su marido y su hijastro, en cambio, como un consentido dilapidador y maltratador. Lo único que permanece del mito originario es la atracción sexual entre ambos, que como una fuerza animal les lleva a concebir un hijo, un motivo de esperanza que supone un final alternativo al suicidio de Fedra. Los mitos se descomponen formal y temáticamente para dar a luz a una experiencia catártica en la que el lector toma conciencia del horror de la realidad para poder cambiarla. En suma, una obra imprescindible para todos los que quieran acercarse al teatro de Raúl Hernández Garrido y muy recomendable para el que quiera leer buen teatro y dejarse conmover.

 

love

Josu Montero

Editorial Artezblai

Bilbao, 2009

E. V.

El Premio de Textos Dramáticos “Serantes”, en su IX edición ha sido concedido ex aequo a Josu Montero y Carlos Be por las obras Love y La caja Pilcik respectivamente. La Editorial Artezblai continúa con la loable iniciativa de publicar los textos galardonados y acaba de ver la luz, en el nº 42 de la Colección de Textos Teatrales, Love de Josu Montero (Baracaldo, 1962). El autor es colaborador habitual de la revista Artez (donde tiene una columna de opinión), y es profesor de Escritura Dramática en la Escuela de Teatro de Barakaldo. Ha publicado las obras dramáticas Pedazos de Sara, Vendaval y Pornografía, así como poesía y estudios de crítica literaria. Miembro del grupo La Galleta del Norte, dedicado a la escritura colectiva, tiene publicadas con ellos varias obras. En el breve y eficaz prólogo de Antonio Cremades se describe Love como un “ramillete de escenas”, que es un “mosaico de desencuentros”, y nos parece que atina el prologuista sobre todo en lo de los desencuentros, pues esta vertiginosa sucesión de doce cuadros en los que una pareja siempre es la protagonista, versa más sobre la incomunicación que sobre el amor como podía hacer pensar el título. Pero quién sabe en qué consiste el amor, quizá sea esta sucesión de desencuentros que nos plantea Montero, en la que los silencios, como señala Cremades, son tan significativos o más que las palabras. Con una estructura cíclica, la obra abre y se cierra en un balcón, espacio escénico óptimo para la frontalidad y la incomunicación. Vemos desfilar ante nuestros ojos problemas de pareja, conflictos y reproches entre hermanos, un padre e hijo atenazados por la culpabilidad, diálogos breves, concisos, contundentes, al mismo tiempo sugerentes y enigmáticos… Diálogos insustanciales que ocultan la desesperación, el monólogo del hombre del autobús, que se revela como un violento consentidor de cuernos que pierde la dignidad con su pareja, el maltratador que se muestra indefenso en la cabina de Peep-Show, escenas en las que un hombre y una mujer comparten mesa, dos mujeres y un abandono a través de una puerta. Y a modo de cierre un hombre de nuevo en el balcón “en esta tierra de nadie ni de nada que es este balcón, que son todos los balcones, todas las ventanas del mundo”. Esta vez está solo, y en su bello monólogo, disecciona nuestra sociedad a través de su basura y busca un interlocutor sin encontrar respuesta, metáfora de la soledad irremediable a la que está abocado el ser humano, en ese espacio fronterizo, imposible de compartir, que son todos los balcones y ventanas. Cremades reivindica Love como la obra de un poeta y es cierto que Montero ha sabido crear una hermosa melodía con esta sucesión de diálogos vivos e impactantes. Una lectura muy recomendable, también para aquellas compañías que estén buscando textos para llevar a escena.

 

todos los caminos

Juan Pablo Heras

Servicio de Publicaciones y

Editorial Complutense

Madrid, 2009

E. V.

La Universidad Complutense ha realizado una bonita y cuidada edición de Todos los caminos, de Juan Pablo Heras, último Premio Valle-Inclán. Se acompaña de fotos de una lectura dramatizada que tuvo lugar en las ruinas del Convento de Santo Domingo en las Navas del Marqués (Ávila). El autor combina una sólida formación con la experiencia teatral que inició en la Compañía Sin Red de Fuenlabrada y ha escrito para diversas compañías. Se nota que conoce la escena y lo refleja en las múltiples y precisas acotaciones. Dos personajes, cuya relación no conoceremos hasta más tarde, veintiún cuadros divididos en “antes” y “ahora”, en los que la acción progresa en dos tiempos diferentes, los del “ahora”, todos ubicados en una habitación vacía con dos sillas, donde transcurre el presente de los protagonistas, y los del “antes”, distintos momentos del pasado, que vuelven para esclarecer la acción, ambientados en el Foro, Coliseo y otros lugares. La pareja protagonista, un padre y una hija, representan la obsesión por la perdurabilidad y la memoria en medio del sinsentido de la existencia. Personajes marcados por la falta de expectativas, que comparten protagonismo con un tercer personaje ausente, el de la madre muerta y con otro omnipresente: la ciudad de Roma, aquí convertida en una ciudad irreal, un símbolo, un decorado de cartón-piedra para que los turistas posen y se hagan fotos. Buen marco para esta reflexión acerca de la verdad y la memoria. La hija, que trabaja como guía turística, y está obsesionada con la Historia, con la que trata de suplir su falta de experiencias vitales, se encuentra con el padre que la abandonó de niña, que trabaja disfrazándose de Julio César para hacerse fotos con los turistas. Ambos desean morir, pero antes comienzan un juego macabro en el que el que gana muere y el que pierde sobrevive y debe dedicarse a salvaguardar el recuerdo del otro. Como en una partida de ajedrez van esgrimiendo sus razones, hasta el desenlace final. El autor la define como tragedia epistolar, pues a través de las cartas que se envían los protagonistas, vemos avanzar su relación en las escenas del “antes”. Una trama bien construida y unos diálogos con gran fuerza componen esta obra que augura futuro al autor.

 

yo no quiero ser macbeth

Javier Villanueva

Colección “Premio Buero Vallejo”

Patronato de Cultura-Ayto. de Guadalajara

Guadalajara, 2008

E. V.

El martes 9 de junio se presentaba en el Club de Prensa de la Nueva España Yo no quiero ser Macbeth, de Javier Villanueva. La obra ha sido editada por el Ayto. de Guadalajara dentro de la Colección “Premio Buero Vallejo”, galardón que obtuvo en el 2005. Rodeado de la gente que le quiere, que es mucha, Javier Villanueva presentó ante una sala abarrotada su obra premiada. Le acompañaron los profesores de la Universidad de Oviedo, Antonio Fernández Insuela y Aurelio González Ovies, así como los actores Yasmina Álvarez, Pablo Díaz y Carlos Mesa, que leyeron varios fragmentos de la obra durante el acto. Insuela y Ovies trazaron la figura de un hombre que ama el teatro, al que lleva dedicada toda su vida, desde la gratuidad y el amor por una disciplina que no sólo le ha deparado alegrías. Insuela señaló la insobornable vocación de Villanueva que sigue un modelo de compromiso social y estético semejante al de Lorca. En palabras de Ovies: “Mientras el hombre sea un cúmulo de ambiciones, de afán de poder, de deseo, estará Javier con su texto bello, emotivo y denso”. El propio autor se declaró un firme seguidor de Shakespeare (que desde hace años es para él “parada y fonda”), donde ha encontrado la fuente de inspiración para esta obra. Justifica la elección del personaje de Macbeth, porque “representa la ambición desmesurada y la sed de poder, en esta tragedia nos encontramos con personajes diabólicos sujetos a un espacio dramático reducido, con elementos tan teatrales como la noche y la tormenta”. Obra profundamente metateatral, está ambientada en época actual y la acción se divide entre un viejo hotel y un tugurio. El protagonista, Mac, un actor frustrado, que espera su oportunidad para encarnar el personaje de Macbeth, es instigado por su maquiavélica directora y amante, Laura, a asesinar a su padre adoptivo y heredar la fortuna que les permitirá realizar sus sueños. La historia se entrecruza con la del gánster encargado de cometer el crimen y su chica. Ambición, culpabilidad, sangre y muerte componen esta obra de reflexión sobre el ser humano.

 

el teatro político de protesta

social en venezuela, 1969-1979

J.S. Bottaro

The Edwin Mellen Press

Lewiston, New York, 2007

E. V.

El profesor de la City University of New York Jesús Bottaro ha publicado este profundo análisis del teatro político en Venezuela, que constituyó su Tesis Doctoral y del que nos había ofrecido un adelanto en su artículo de La Ratonera n.º 24 (p.117). Bottaro lleva a cabo el estudio de cuatro obras de autores contemporáneos de Venezuela inscritos en la tradición del teatro de protesta social. Tras analizar de forma concienzuda cuál es el contexto histórico de Venezuela en la década de los 70 y aportar el marco teórico que permite definir “el teatro político”, realiza una comparación entre las obras La trampa de los demonios de César Rengifo, La guerrita de Rosendo de Gilberto Pinto, La farra y La empresa perdona un momento de locura de Rodolfo Santana. Autores todos ellos representativos, en opinión de Bottaro, “del proceso de cambio del teatro político de protesta social de los años setenta en Venezuela. (…) Dejan atrás la pancarta política de izquierda para ofrecer tramas y contenidos más complejos que abarcan la realidad y la historia nacional”. Una interesante monografía para todo el que quiera saber un poco más del teatro hispanoamericano.

 

el arte del actor en el siglo xx

Borja Ruiz

Artezblai

Aretxaga, 8, bajo

48003 Bilbao

Este libro no es un manual más confeccionado con la cañaza retórica a que, desgraciadamente, tan acostumbrados estamos a raíz de los muchos y parecidos ensayos que sobre el tema hay publicados. No, este libro sobresale del resto por su claridad, por su contundencia y por su lucidez expositiva a la hora de mostrarnos a los protagonistas, las escuelas, los métodos y las tendencias que han revolucionado el teatro en el siglo XX. Dividido en doce capítulos, a su vez subdivididos en múltiples entradas, sus páginas van rescatando con sencillez y luminosidad didáctica los acontecimientos más importantes e imprescindibles que necesitamos para hacernos una idea cabal de la escena contemporánea. Recoger aquí los nombres propios que tienen acogida en este vademécum sería un despropósito por nuestra parte. Baste saber que la obra tiene unas quinientas y pico páginas, y que al lado de cada comentario y explicación de la parte sustancial de cada práctica y teoría, se acompañan los datos biográficos y artísticos de los directores responsables. El libro, que en ningún momento adopta un posicionamiento parcial, tendencioso o dogmático —pese a que el autor además de estudioso es un consumado hombre de teatro—, es también una excelente guía de orientación y reflexión para los jóvenes artistas que se inician en la profesión. La obra ha obtenido, muy merecidamente, el Premio Artez Blai de Investigación.  

 

teatro de la guerra civil: el bando republicano

Ed. Nigel Dennos y Emilio Peral

Espiral / Teatro

Fundamentos, Madrid, 2009

Romances escenificados y textos dramáticos de urgencia que salían al paso para ponerse al servicio de la defensa de la República en la Guerra Civil Española, conforman el contenido del libro. Algunos son anónimos y colectivos, otros llevan firma de autor reconocido y la mayoría son nombres de referencia para el estudioso especialista. La presente antología que contiene piezas de Clemente Cimorra, José Rodríguez, Jacinto Luis Guereña, Ortega Arredondo, César M. Arconada, Antonio Balbontín, Germán Bleiberg, Coterillo Llano, Rafael Dieste, Pablo de la Fuente, Pedro Garfias, Herrera Petere, Santiago Ontañón y Segoviano Ramos y Luis Massot, con distinto tratamiento y calidad, son buen ejemplo de lo que fue el teatro de agitación y propaganda compañero del fusil. La esclarecedora introducción de Nigel Dennos y Emilio Peral Vega comienza, para una mejor comprensión de contexto, dando un buen repaso al teatro durante la República.

 

las columnas de hércules

Luis Araquistain

Serie: Laberinto de Fortuna

ADE. Madrid, 2009

La Asociación de Directores de Escena inaugura con esta novela de Araquistain y este bonito título de serie, Laberinto de Fortuna, una nueva colección. Se trata de dar cabida a libros de diversos géneros que, aun sin guardar directa relación con el teatro, sostengan su interés por formar parte de nuestra tradición cultural. En este sentido la recuperación del relato de Araquistain —periodista, crítico teatral y político destacado— corrobora lo acertado de la elección. Las columnas de Hércules es, además de una divertida crítica con un argumento desenfadado y grotesco sobre la política y el periodismo, un friso que recrea con fidelidad buena parte de la vida literaria y el ambiente de los primeros años del siglo XX. Sorprende descubrir, entre otros retratos jocosos, los atinados comentarios que se vierten sobre la obra de Azorín, Benavente, Pérez de Ayala, Valle-Inclán, o Gómez de la Serna.

 

macbeth lady macbeth

Shakespeare

Traducción: Esteve Miralles

Cuadernos del Teatro Español 19

Teatro Español. Madrid

Éste es un libro recordatorio —otro más de los muchos que ya comprende la colección— del espectáculo montado por el Teatro Español y dirigido por Carles Alfaro. Contiene el texto de Shakespeare según la traducción de Esteve Miralles y la adaptación realizada al lado del propio director. La calidad de sus fotografías y lo cuidado de la edición, junto al estudio introductorio y el interés de alguno de los artículos que hacen referencia al montaje, a la historia, y a las personas implicadas en el trabajo, confeccionan todo un libro-regalo para el lector interesado en uno de los grandes textos de la historia del teatro universal.

 

las heridas del tiempo

humo

arizona

Juan Carlos Rubio

Espiral / Teatro

Fundamentos, Madrid, 2009

A pesar de los premios y galardones —o precisamente por ello, ya que a veces nada hay más desconcertante para orientar al lector que estas incidencias— los textos aquí recogidos son buena muestra de la variedad y calidad del autor. Mientras que Las heridas del tiempo y Humo se apuntan con buena habilidad para los rellenos y una línea argumental un tanto forzada en un género contiguo al culebrón, Arizona se revela como un diamante en bruto digno de ser engarzado en una antología que contenga lo mejor del teatro breve de los últimos años.

 

obras completas

vol. xiv

Manuel Martínez Mediero

Espiral / Teatro

Fundamentos, Madrid, 2009

Este volumen incluye Fernández, el amigo de Dios, El vecino que tocó el timbre, Solos de vez en cuando, Las largas vacaciones de Oliveira Salazar, As irmâs de Bufalo Bill, y O bebé furioso (estas dos últimas versiones van en portugués), como muestra del interés que Portugal y su historia han despertado en el autor. El libro contiene además, como en los anteriores tomos, las díscolas y amenas remembranzas de Martínez Mediero que van de 1971 a 1977, la evocación de sus desventuras, sus anécdotas y los nombres de quienes las protagonizaron. Todo en perfecta sintonía con la España de aquellos años.

 

ade / teatro n.º 126

Costanilla de los Ángeles, 13, bajo izq.

28013 Madrid

La revista incluye en su apartado editorial el comunicado remitido por el claustro de profesores de la ESAD asturiana, donde se da cuenta de la posible extinción de la especialidad de dirección de los planes de estudios, y el grave problema que eso supondría. En los apartados centrales hay artículos sobre Lope de Vega y su Arte nuevo de hacer comedias, la astronomía en el teatro, el bicentenario de Nikolai V. Gógol, las notas de dirección de los asociados, y noticias de festivales y exposiciones. Se publica el texto Galileo del húngaro László Németh.

 

artez, n.º 148

Aretxaga, 8, bajo

48003 Bilbao

Amplia información sobre las novedades que presenta la cartelera en festivales y muestras de verano. Entre sus colaboradores, la retórica economicista y neoliberal de Jaume Colomer se levanta florida con metáforas darvinistas sacadas del jurásico, “en el cuaternario superior la congelación climática comportó la desaparición de los saurios y otros animales de gran tamaño porque no podían asumir el coste de mantener la temperatura corporal que necesitaban para su funcionamiento orgánico” (esto para ejemplificar que el tamaño de las productoras no lo es todo), a lo que unas páginas después le contraataca Miguel Pérez defendiendo el teatro público. Otros artículos de interés son los de Javier Villán sobre Sastre, el teatro comercial y el peligro de la gripe en la cartelera argentina, de Dubatti; el de María José Ragué-Arias sobre el Grec de Barcelona donde se presentó la adaptación de El quadern gris de Pla, o los de Virginia Imaz y Josu Montero sobre la narración oral en Euskalherria y la pieza Como piedras.

 

primer acto n.º 329

Ricardo de la Vega, 18

28028 Madrid

Número dedicado al exilio teatral republicano. Incluye artículos de José Monleón y Manuel Aznar como especialistas, mesas redondas y ponencias del congreso internacional de San Sebastián: “Exilio, teatro y teatralidad”. El texto de Bergamín La niña guerrillera, el de Martín Elizondo Antígona entre muros, y el primer acto de Españoles en Francia, de Álvaro Elizondo. También amplios artículos introductorios sobre estas piezas y sus autores. Se trata de un número monográfico con amplia información. Importante, también, para añadir a los estudios ya existentes sobre el tema.

 

rgt, n.º 59

Apdo. Correos 210

36940 Cangas, Pontevedra

La revista incluye en sus páginas amarillas la pieza de Carles Batlle Esquecer Barcelona, ganadora del Premio Born 2008. Otros apartados de interés son: los referidos a Eugène Ionesco con motivo del centenario de su nacimiento, una entrevista a Enzo Cormann, otra a Dorotea Bárcena, un artículo de Manuel Lourenzo sobre Ricard Salvat y su relación con Galicia, la XX Feria de Teatro de Títeres de Lleida y sus apartados habituales de crítica y novedades bibliográficas. La revista va íntegramente en galego.

 

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